
La distopía de la verdad, Anonymous o “ super fuerte tía”.
“Pues amarga la verdad quiero echarla de la boca” ..así cantaba en los 70 en el teatro Olympia de París el gran Paco Ibáñez.
Envidio esa situación, pese a su amargura, en tiempos donde en un tutto revoluto se amontonan los macabros mensajes del misterioso Anonymous; aparecen o desaparecen muertos o pandemias, según convenga, y dichosos salimos más fuertes de cada crisis.
Super fuerte, como dice, en un manifiesto video, la joven ministra aunando tan brillantemente el lenguaje pijo con su excelsa progresía, vivimos tiempos eclécticos donde todo está en mudanza. La verdad, parcial o no, sólo parece ser un punto de vista, o lo que es peor, algo de moda o un momento cada vez más fugaz.
Nada importa. Quizá, al fin y al cabo, lo que realmente importa es que vuelven el sol y el fútbol. Sólo falta el pan, y éste llegará ,sin trabajo, pero con subvención.
Jope… Ningún César pudo haberlo hecho mejor.
Jope… también Paco Ibáñez cantaba aquello de “a galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar”… mar donde hallarían plástico, guantes y mascarillas .
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