Día 34. Sin mascarilla. Txato, al menos sin redes.

He aprovechado la tarde – noche del sábado para ver esa serie que tanto cabrea a algunos abertzales, posiblemente por lo feo del prota etarra, pido disculpas al magnífico actor que lo encarna, porque por otra parte cabreo no del todo justo pues en lo que he visto sólo aparecen picoletos que parecen brutos, feos y malos y un hablar del problema Vasco que tanto se celebra en las conversaciones de los protagonistas.

Pero he reflexionado como la víctima » el Txato «, antes de serlo, es acosado en su pueblo con pintadas, el mirar para otro lado de amigos y conocidos…vamos como si fuera un Llorente cualquiera en el Athletic o un Figo paseando un soleado domingo por las Ramblas.

Hoy el bueno de Tatxo no sufriría ese acoso, que muy modernos,

llamaríamos mobbing, no. Quizá el personaje no tendría cuentas en las redes pues autónomos y empresarios bastante tienen con llevar a su negocio hasta el fin de mes, pero seguro que la ama ya hubiera conocido por Facebook que el aita era un txibato y opresor y los hijos sabrían de lo hijo de puta que era su padre por Instagram, WhatsApp etcétera

Son otros tiempos, más sencillos para que cualquiera se acuerde de la santa madre que nos parió, mientras hace uso del retrete y en tanto empuja, pulsa el teclado de su móvil.

Es la era de lo cibernético aunque algún librepensador, Dios me libre de caer en tamaña tentación, crea que aunque no parezca, poco se cambia.

Sin mascarilla. Día 32. Un chiste gipuchi…

Con la V, ¿natural de la Comunidad Autónoma a la que pertenece la provincia de Guipúzcoa?

El concursante del rondo final de Pasapalabra responde vizcaíno y el presentador emite un si que hace retumbar los cimientos más íntimos entre los espectadores de Gipuzkoa.

La R.A.E admite está acepción como válida, aún en desuso, y no deja de ser un argumento añadido a la concepción de Bilbao y por ende Bizkaia, como ombligo del mundo al que ni siquiera puede resistir la vecina Gipuzkoa.

Se llevarán la Copa en febrero, marzo o cuando diablos se celebre pero está claro que para la R.A.E., los vascos de Gipuzkoa son vizcaínos.

Parece un chiste de gipuchis…

Día 31. Sin mascarilla. Yo no dimito ( de Alcalde ) ni borracho.

Uno que aspiraba y aspira a ser Alcalde de su pueblo, si este existiera, dado que dudo que Getxo lo sea y si,una ente administrativa que regula, mal, la vida entre guaitos, areneros… No puede sino sentirse conmovido por ese alcalde catalán que pillado ebrio en un restaurante, tuvo que ser expulsado del mismo.

Quiso dimitir y sino lo ha llevado a cabo ha sido por el apoyo de cientos de vecinos, posiblemente hosteleros, que le han hecho cambiar de opinión.

Aduce, sabiamente ( pues como es conocido, solo los niños y los..dicen la verdad ), que hacerlo limitaría la posibilidad de ejercer la política a gente con » talento » ( ole, el modesto ), por miedo a tener que llevar una vida intachable.

Tiene razón. En que puede influir zarandajas como meterse una raya o conducir ebrio o traficar con armas o hacer trampas al mus, en el ejercicio de la responsabilidad representativa.

Lo de la virtud de la mujer del César, es muy antiguo y super facha, en la nueva normalidad nos movemos en otra onda más ajustada al tiempo nuevo que vivimos.

Brindo, con cava catalán, por este talentoso Alcalde que debería ser ejemplo para cualquiera que tenga una vocación política.

Borracho yo?

Sin mascarilla. Día 30. De ratones y hombres.

Es el título de la última película que vi antes de ser padre. Al día siguiente Ana dió a luz con la amenaza de un desprendimiento de placenta.

La obra de Steinbeck en la que se basa la película relata la amistad de dos braceros, uno con deficiencia intelectual, que recorren el profundo Estados Unidos en medio de la Gran Depresión.

Esa imagen es la que se me ha venido a la cabeza contemplando el panorama electoral de cara a Noviembre en U.S.A.

Descalabro económico, tensiones raciales, pandemia…todo ello marca un panorama sombrío en el país , de cuya filosofía política y económica me enamoré cuando era un jovencito y veía las películas de Frank Cappra.

Dos amigos. Uno, el pueblo americano en lo admirable en su capacidad de creación económica, equilibrio de poderes, fe en su nación. Por otra parte, los candidatos a dirigirlos … Harina de otro costal para quién conozca a uno y otro.

Si bien meses antes de que Donald ganará las elecciones que le hicieron presidente, para mí era favorito indiscutible por el hastío de una parte de la población hacia el stablisment y su despego hacia el ciudadano medio que representaba Clinton.

Ahora, mi pronóstico es que ganará lo malo o lo peor pues ambos pueden ser así calificados.

Uno, siempre nostálgico, echa en falta liderazgos conservadores como Reegan o más progresistas como Carter, al igual que añoro a Suárez o González.

Pero como el mus…si solo tienes siete y cuatros también juegas. , » Hay mus «.

Sin mascarilla. Día 27. La isla de las tentaciones.

No he visto el programa y no por ningún escrúpulo, simplemente no suelo ver la tele, bastante tiempo malgasto en otras tonterías.

Sin embargo conozco la dinámica del mismo y el basarse en poner a prueba la fidelidad de jóvenes parejas, primero separándolas y haciendo que convivan con bellezas, lo siento pero creo que muy chonis, y pibes de gimnasio, casi siempre de cabeza pequeña y desproporcionada a sus bíceps, tríceps y cuádriceps.

Su carácter voyeurista al parecer es muy exitoso y pone de relieve lo mucho que nos entusiasma conocer los cuernos de los demás y no los propios.

Es muy fácil, entonces, vestir como sepulcros blancos y juzgar la ligereza en el compromiso, a los y las concursantes.

Juzgamos desde el Rey, de algún mérito, al vecino de arriba cuyos niños hacen tanto ruido y al hacerlo nunca consideramos, de encontrarnos en la misma situación, cual fuera nuestro comportamiento ante la tentación.

En el país del Lazarillo, abundan tantos los fariseos que lanzan piedras y son tan ligeros para lo suyo.

Sin mascarilla. Día 23. La ola de Mundaka.

Que surfista no ha tomado como un reto la ola de Mundaka como referencia en el entorno de Urdabai.

Los surfistas suelen ser gente independiente y con sus reglas de comportamiento y respeto muy arraigadas.

Lo malo es que ser independiente fuera del agua siempre resulta muy complicado a lo que se ve en el Ayuntamiento de ese precioso pueblo.

Creer que se puede gobernar fuera de los intereses económicos, respetando la ley, protegiendo el entorno..es cosa de surfistas.

Desconozco si el Alcalde podrá coger la ola y mantener por encima de todo, el interés general de quién representa, pero su intento, constituye ya un buen ejemplo para los que consideran que el servicio público, solo es eso » servicio » y » público «.