Sin mascarilla. Día 97. Que te la pongo, que te la pongo…

Así rezaba la canción del grupo pop mexicano Garibaldi en los 90 y la pegadiza letra y música es la que estos días me viene a la cabeza.

Y esto es así contemplando la puja de políticos que forcejeando en pugna de jersey en rebajas, por darse galones y vacunar a la población que los soporta como base social y como hartazgo similar al cuñado plasta con el que compartiremos mesa en Navidad sino lo remedia el Presidente de turno.

Uno te ofrecerá la Moderna, nombre con tronio de café antiguo de plaza mayor de capital de provincias, otro la de Oxford con reminiscencias anglofilas, alguno de coletas la Sputnik llena de sabor soviético, muro de Berlín y Kominterm. Más de un caballero se dejará seducir por Pfizer ante la posibilidad de efectos secundarios por ósmosis, con las píldoras azules …

Para todas y todos, que me las quitan de la mano…

Sin mascarilla. Día 94. Black Friday y para algunos tan negro…

Llega la fecha. La oportunidad para hacernos con esa chaqueta soñada, el móvil imprescindible o ese telescopio que olvidaremos tras varios días nublados.

Solo en Getxo, los nuevos pajes de Oriente y Occidente se moverán raudos para dejar los presentes avalados por nuestras estupendas tarjetas de crédito.

Pese a todo y dado lo ahorrado en pintxo- pote, vermú del domingo con rabas y cena en ese japonés tan mono, serán millones de euros los que como cada año saldrán sin rubor de nuestras carteras.

Ese dinero marca una directa simetría con el que empieza a ser imprescindible en el otro Getxo. El Getxo que acude a los arterioescleroticos servicios sociales del Ayuntamiento o a Cáritas, Cruz Roja o banco de alimentos con la simple demanda de comida para hoy y me temo que para mañana.

Ese otro Getxo de pisos pirata ocupados por hasta 10 personas que al oír el timbre no esperan al repartidor de Amazon sino más probablemente al cartero que depositara en el buzón una nota de supresión del servicio de agua por impago.

Ese otro Getxo sin voz entre nuestros representantes. El Getxo ignorado y que necesita, hoy como nunca, no ya nuestra ayuda sino la exigencia de que sea, de una vez, servido por sus representantes.

Sin mascarilla. Día 85. El porque Zuri come hierbas.

Soy feliz. O bien mi graduación de felicidad habitual se ha visto incrementada

Por una vez la Ciencia me disculpa. Así, se han referido investigadores en cuanto a la costumbre de comer hierba en los perros no responde a purgarse.

No, querida madre de mis hijas ( que guapas e inteligentes, clavadas al padre ) los trozos de chorizo y huevos de mi habitual comida del mediodía ( dieta que año a año reduce mi colesterol, que lo sepan )no son la causa de los ocasionales vómitos de hierba en Zuri sino un sistema de liberar parásitos intestinales.

Magnífica lección perruna para liberar parásitos, sino amaría tanto las chuletas, estoy por hacerme vegano y liberar mi intestino de Doctores Simón, banca, compañías telefónicas, políticos y políticas y por supuesto de mascarillas y confinamientos.

Sin mascarilla. Día 80. Gracias por la plácida eternidad.

Uno lee con no disimulado orgullo, la brillante cuarta posición en un listado de la Unión Europea.

El esfuerzo de nuestros gobernantes actuales, pasados y seguro que futuros, nos permite esa destacada posición en cuanto al número de personas pobres.

Como mal cristiano, que paciencia conmigo mi Señor, se que una buena condición para entrar en el Reino de los Cielos es la pobreza.

El trabajo ingente está permitiendo que a cambio de unos, como mucho, ochenta o noventa años de estar jodido, consigamos la Gloria eterna.

Y el futuro se muestra más halagüeño. COVID, migración, crisis económica…todo ello puede permitirnos mejorar la brillante posición que ocupamos y aspirar al bronce, plata o el magnífico oro.

Hay domingos que uno se levanta y no sabe muy bien para qué.

Sin mascarilla. Día 78. Servicios mínimos.

La hoja me indicaba como me había sido adjudicado la obligación en el día de huelga de realizar servicios mínimos.

Eso me ha hecho pensar en los servicios a mínimos que algunas de las cafeterías de mi pueblo tienen que ingeniar para hacer algo de caja. Servir para llevar cafés, entiendo que también infusiones y no otra bebida.

La hostelería se quejaba que tal servicio si pudiera ser llevado a cabo por panaderías y otros establecimientos y no por quien si tiene licencia específica para ello. Nuestras pensantes autoridades se reúnen hoy para discernir algo que hasta Donald Trump sabría discernir en cinco segundos.

Ya no se trata de servicios mínimos sino más bien de servir a mínimos.

Sin mascarilla. Día 76. Estrenan coche.

No me entusiasman los coches, excluyendo mi patinete y la cuqui, mi moto eléctrica, suelo ir en metro o andando o no pocas veces hacer uso de mis chófer habituales…Ana, amigos.

Pero entiendo cómo para muchos, un buen coche es indispensable como símbolo de estatus y es por eso que no voy a ser muy crítico cuando al parecer los consejeros de nuestro Gobierno Vasco van a estrenar nuevos coches de representación.

Denotan buen gusto. Lexus, BMV, Audi. Que se note que no nos andamos aquí con chiquitas, que somos de Bilbao, bueno también de Donosti y Vitoria-Gasteiz.

COVID, crisis económica, cierre de hostelería.. déjate, antes muerta que sencilla.

Sin mascarilla. Día 74. Enma.

No lo hacía desde febrero. Lo otro sí, bueno estaría.

Regresar al cine, aún en una sala que parecía de los años 50 en un pueblo de Wisconsin aterrorizado por la amenaza de guerra biológica con la URSS, es una gran experiencia.

Y lo mejor, la deliciosa adaptación de la obra de Jane Austin con ese personaje inteligente, bello, independiente y lioso que es Enma.

El sumo placer lo he alcanzado con la prohibición del consumo de palomitas, chuches y coca-colas en la sala, por fin una medida adecuada, los políticos y los burros – perdón a estos por incluirlos en el mismo grupo- también pueden hacer sonar la flauta por casualidad.

Odio esos plásticos que se desgarran cuando la prota está relatando su infidelidad, o el sorber del refresco en el justo momento en que cae muerto el amigo del héroe y a que seguir…

Vengan, mientras podamos, al cine y ahora, además comidos y bebidos.

Sin mascarilla. Día 67. De vacaciones en Korea del Norte.

Tenía dudas. Al final, estas vacaciones por la República del amado líder están siendo una magnífica oportunidad para enderezar mi espíritu liberal y libertino para dar paso al anhelo de ser ciudadano social ejemplar.

Algunas de las costumbres me han chocado, pero en seguida uno se da cuenta que salir a la calle a partir de las 10 no tiene sentido. Como diría la ama, pero que está abierto a esas horas?.

Pues no menos bueno, ha sido cerrar bares y restaurantes, que mejor que una comida o cena en familia escuchando a la vez la tele con chistes de enfermeras por el cómico de las cejas pobladas y voz de cazalla.

Lo mejor, ese comité de la verdad que va a vigilar que en noticieros o redes no circulen mentiras de las que el Gobierno del bondadoso líder nos va a librar.

Pronto he de volver y me deprime pensar que con ello tendré, de nuevo, que tomar decisiones y ser responsable de sus consecuencias …horror.

Sin mascarilla. Día 66. El karma.

Sucede. Recibes lo que das para bien o para mal. Ese karma hace unas horas se ha mostrado en Arizona.

Jhon Maccain sabía que se moría, el tumor cerebral era inoperable. Escribió a George Bush junior y a Obama para invitarles a la ceremonia de su funeral. Ambos le habían vencido, el primero en la nominación para candidato en el 2000 y el segundo en la carrera presidencial del 2008.

El avión en el que combatía en Vietnam fue abatido. Fracturas en brazos y piernas. Al Vietcong parecía le hubiera tocado la lotería, hijo del Comandante en Jefe de las fuerzas USA en Vietnam y nieto de un Almirante.

Se le ofreció ser liberado a cambio de favorecer una negociación propagandística. Se negó. Cinco años de torturas hasta que fue repatriado con sus compañeros.

Años después fue impulsor del establecimiento de relaciones diplomáticas con Vietnam.

Un imbécil escribió en el tweter mofándose de que fuera considerado héroe por ser un prisionero de guerra.

Estaba enfadado con él por su decisivo voto contra la derogación de la ley Obama para la Sanidad y sus críticas a su forma de actuar. Ambos eran republicanos.

Jhon declaró que no quería al Presidente en su funeral. En este, republicanos y demócratas alabaron su ejemplo y figura.

En su carrera política, ganó su cargo como senador por Arizona de forma continuada. El martes en ese estado y contra pronóstico ganó Biden. Los votos de Arizona hubieran dado la presidencia a Trump. Karma.

Sin mascarilla. Día 64. Si nos enseñaran a perder, ganaríamos siempre.

Así reza el título del libro de Espinosa que estoy leyendo, me sirve y mucho, al regresar a casa tras perder una vez más en el frontón y hacerlo de una forma especialmente dolorosa, diez minutos jugando un desempate.

Una de las lecciones que nos resulta más útil de aprender, es la de saber perder y ganar, considerando como escribía Kipling, ambas posibilidades como mentirosas.

Perdemos amigos, amores, trabajos, ilusiones …la vida es un juego de ganancias y pérdidas pero lo único que resulta importante es lo que nunca se puede o debe perder. Dignidad, esfuerzo, ética y empatía.

Y sobre todo lo más importante…no perder el tiempo. Mañana será otro día.