Sin mascarilla. Día 61. After you.

Estoy allí, entre el devenir de flores, familias con adolescentes que miran el móvil con aire aburrido y abuelas que con cariño retiran hojas de lápidas de próximos. Cada nicho, lápida o Panteón con una historia resumida con un nombre, unas fechas. Detrás hubo vida, amor, odio, trabajo, generosidad o egoísmo …cualquiera sabe. Es la historia de cada cual, ya solo recordada por la falsa patina del recuerdo en aquellos que compartieron su vida.

Rezo frente al panteón donde se ubican los restos de mi madre, padre y hermana, tíos, tías… Lo hago por respetar esa costumbre establecida, solo un símbolo. Ninguno de los que han sido tanto para mí reposan allí, solo quedan restos y huesos, nada de lo que significaron, hicieron o dieron.

No tengo idea de su trascendencia tras su muerte, solo creo que no se han perdido, de forma sencilla, debe ser así porque es justo, solo por eso.

Y hasta que también otros se pregunten si quedó algo de mi más allá de mi hermoso esqueleto, viviré agradecido por el milagro único que es la vida y los que fueron los míos seguirán de alguno modo también aquí por lo bueno que aprendí de ellos, por el amor que me transmitieron y por su ejemplo entero y sabio.

After you…todo.