Así reza el título del libro de Espinosa que estoy leyendo, me sirve y mucho, al regresar a casa tras perder una vez más en el frontón y hacerlo de una forma especialmente dolorosa, diez minutos jugando un desempate.
Una de las lecciones que nos resulta más útil de aprender, es la de saber perder y ganar, considerando como escribía Kipling, ambas posibilidades como mentirosas.
Perdemos amigos, amores, trabajos, ilusiones …la vida es un juego de ganancias y pérdidas pero lo único que resulta importante es lo que nunca se puede o debe perder. Dignidad, esfuerzo, ética y empatía.
Y sobre todo lo más importante…no perder el tiempo. Mañana será otro día.
