Sin mascarilla. Día 66. El karma.

Sucede. Recibes lo que das para bien o para mal. Ese karma hace unas horas se ha mostrado en Arizona.

Jhon Maccain sabía que se moría, el tumor cerebral era inoperable. Escribió a George Bush junior y a Obama para invitarles a la ceremonia de su funeral. Ambos le habían vencido, el primero en la nominación para candidato en el 2000 y el segundo en la carrera presidencial del 2008.

El avión en el que combatía en Vietnam fue abatido. Fracturas en brazos y piernas. Al Vietcong parecía le hubiera tocado la lotería, hijo del Comandante en Jefe de las fuerzas USA en Vietnam y nieto de un Almirante.

Se le ofreció ser liberado a cambio de favorecer una negociación propagandística. Se negó. Cinco años de torturas hasta que fue repatriado con sus compañeros.

Años después fue impulsor del establecimiento de relaciones diplomáticas con Vietnam.

Un imbécil escribió en el tweter mofándose de que fuera considerado héroe por ser un prisionero de guerra.

Estaba enfadado con él por su decisivo voto contra la derogación de la ley Obama para la Sanidad y sus críticas a su forma de actuar. Ambos eran republicanos.

Jhon declaró que no quería al Presidente en su funeral. En este, republicanos y demócratas alabaron su ejemplo y figura.

En su carrera política, ganó su cargo como senador por Arizona de forma continuada. El martes en ese estado y contra pronóstico ganó Biden. Los votos de Arizona hubieran dado la presidencia a Trump. Karma.