Tenía dudas. Al final, estas vacaciones por la República del amado líder están siendo una magnífica oportunidad para enderezar mi espíritu liberal y libertino para dar paso al anhelo de ser ciudadano social ejemplar.
Algunas de las costumbres me han chocado, pero en seguida uno se da cuenta que salir a la calle a partir de las 10 no tiene sentido. Como diría la ama, pero que está abierto a esas horas?.
Pues no menos bueno, ha sido cerrar bares y restaurantes, que mejor que una comida o cena en familia escuchando a la vez la tele con chistes de enfermeras por el cómico de las cejas pobladas y voz de cazalla.
Lo mejor, ese comité de la verdad que va a vigilar que en noticieros o redes no circulen mentiras de las que el Gobierno del bondadoso líder nos va a librar.
Pronto he de volver y me deprime pensar que con ello tendré, de nuevo, que tomar decisiones y ser responsable de sus consecuencias …horror.
