La hoja me indicaba como me había sido adjudicado la obligación en el día de huelga de realizar servicios mínimos.
Eso me ha hecho pensar en los servicios a mínimos que algunas de las cafeterías de mi pueblo tienen que ingeniar para hacer algo de caja. Servir para llevar cafés, entiendo que también infusiones y no otra bebida.
La hostelería se quejaba que tal servicio si pudiera ser llevado a cabo por panaderías y otros establecimientos y no por quien si tiene licencia específica para ello. Nuestras pensantes autoridades se reúnen hoy para discernir algo que hasta Donald Trump sabría discernir en cinco segundos.
Ya no se trata de servicios mínimos sino más bien de servir a mínimos.
