La segunda oportunidad para equivocarse.

Dado lo emocionante de esta liga de fútbol y al hilo de ello, me ha sido concedido unos minutos( espero que largos ) de prolongación de este partido que constituye mi vida.

Tiempo para enmendarse o corregir lo que uno hizo mal o posiblemente para volver a equivocarse pues mejorar a partir de cierta edad, tanto en el futbol como en la propia vida, no es sencillo.

Uno tiene seguro tras irse y volver, que terminara marchándose y su propio final será vivido con la incertidumbre de un después desconocido que o bien será el perderse para siempre en una ausencia y vacío o encontrar un camino que ahora no puede comprender.

La vida continuará para los demás y apenas quedará de uno mismo sino un recuerdo, algún dolor por la ausencia o la más absoluta indiferencia.

Gloria efímera en cualquier caso. Ninguna queja. Mi vida ha sido tan fácil como plácida. He tenido la suerte de conocer el amor, el desamor, amistad, muy poco dolor, mucha belleza, escasa virtud y sentirte rodeado por gente que pese a uno mismo , me ha respetado, querido y aguantado.

Sólo puedo dar las gracias a todos ellos. Mis chicas. Siempre. No he sido ejemplo de esposo, ni el mejor padre pero siempre me sentí ligado a ello como lo más importante.

Gracias a todas las mujeres, lo mejor de lo aprendido fue de ellas.

Gracias a mis padres y hermanos, pese a todo lo que no terminé de ser para ellos.

Gracias a los que sentí como amigos y que siempre me dan más de lo que les he aportado.

Gracias a mis compañeros de trabajo, tantos, diversos y próximos o no, agradables o antipáticos, pero de los que siempre tomo lección.

Gracias a conocidos, vecinos, pacientes, enemigos o indiferentes pues han formado y forman el mosaico de una vida que valoro como bella.

Gracias al fin a quien mucho o poco me enseñó o me enseña. Gracias por la vida.