Cenando en la azotea de la casa reflexiono sobre el Fortuna propicia, como lema en mosaico de la puerta trasera de la casa romana que hemos visitado.
Todos tenemos el deseo de que la fortuna nos sonría y nos sentimos muy merecedores de la misma. Es así mi infantil deseo con el juego de la lotería, Euromillones.. La observación de que la fortuna se ve ligada al atesoramiento material como un valor indiscutible.

Pero ni la mayor riqueza en dinero o posesiones alargará un día más la protección de mis stent, o me hará más justo o talentoso, ni siquiera añadirá verdaderos amigos con los que sincerar mis dudas, ni me acercara a mis mujeres queridas más de lo que quiera esforzarme.
Lo único que pudiera aportarme es quizá saber de una vez que la fortuna es aquella que no puedo contabilizar en apuntes de mis cuentas.
Soy ya tan inmerecidamente rico cuando comparto esta cena con ellas, cuando recibo el saludo de un amigo y puedo sentirme cobijado, alimentado y permitirme sentir que este día y tantos otros han sido bellos y no puedo perderlos.
Fortuna propicia como lema de lo que podemos disfrutar y que de algún modo haré presente como leyenda en mi hogar.