Día 11. Las Negras.

Son ya muchos los viajes de familia en los que participo como invitado al destino y recorrido que las chicas han preparado y todo ello desde aquel viaje a Estambul donde seleccione un encantador hotelito, al menos lo parecía en las fotos, situado a unos diez metros de una mezquita de barrio. Creo que aquellas llamadas, potenciadas por el altavoz, a la oración de madrugada fueron el fin para mí como organizador de viajes.

Hoy, tras un tortuoso camino de piedras y polvo, indigno de ser llamado de cabras , me han llevado al cortijo del Fraile.

Unas ruinas de lo que fue un convento y luego tras la amortización de Mendizábal, recuerde la Historia de España, un cortijo rodeado por un paisaje seco, duro pero de gran belleza.

Dicho lugar es famoso por el crimen que dio pie a la obra de Lorca «Bodas de sangre». La muerte violenta que antes se llamaría como crimen pasional y hoy como violencia de género.

Han pasado ya 96 años del suceso y sin embargo hay quien sigue creyendo poder poseer a otro ser humano, hombre o mujer, como suyo.

Más alegre es saber que el lugar ha sido escenario en muchos spaghetti western como el super clásico » El bueno, el feo y el malo».

Me quedo con esto último y frunzo el ceño con un boli entre los dientes a modo de puro mientras mis manos se sitúan en las caderas bien dispuesto a disparar.