Día 13. Las Negras- Lorca- Murcia y Getxo.

Me despido del cabo de Gata con la sensación de un hasta pronto para aquellas calas, montes y playas.

Por el camino de vuelta no podemos dejar de visitar Lorca con su imponente castillo y reflexionar como se ha hallado una importante judería intramuros, algo inhabitual pues la costumbre era que ocuparan lugares fuera de los castillos por considerarlos de poco fiar.

Pero la necesidad obliga y los sefardíes aportaban mercado, diplomacia y labores administrativas. Al final, la integración del otro suele ser por el interés te quiero Andrés y hoy que vamos convirtiendo nuestros pueblos, ciudades , países o continentes en castillos solo se produce una integración real cuando el otro nos aporta lo que necesitamos, la solidaridad humanitaria no es sino un buen pensamiento.

Tras la visita toca sufrir los 40 grados en la ciudad de Murcia, está nos ha sorprendido y pese al sofocón no hemos podido quedar indiferente a esa ecléctica catedral de interior gótico, fachada barroca y salpicada de elementos renacentistas. En la arquitectura y en la vida, la belleza es suma y no resta.

Tras ello y como buen complemento a tanta piedra sagrada es dejarse llevar por el glamour decadente y exquisito del Casino Real en cuyos salones puede aparecer en cualquier momento una dama del siglo XIX insinuando con su abanico cualquier juego galante.

Pero el tiempo apremia y el avión en un pispas nos deja en Loiu con la grata sonrisa de unas vacaciones de familia disfrutadas.

PD: gracias a aquellos que han leído esta pequeña crónica de un viaje y han obtenido una sonrisa. Para quien pueda haber encontrado aburrido o inadecuado lo relatado, solo un consejo, siempre puedes cambiar de canal.