Uno tararea la canción de Juan Luis Guerra mientras se baña en la gélida agua del puerto de Tazones y piensa en la absurda aventura que hizo desembarcar en estas aguas a Carlos V de Alemania que aún no era primero de España. Un mar revuelto y seguramente el miedo a no ser recibido con cariño, le llevó a una aldea de pescadores que asustados creyeron volvía el moro con galeón y sin patera.
Son 10 grados menos de la temperatura que aguarda en Benidorm a los afortunados o no turistas, casi tan caliente como aquellas aguas de la isla de Poros en Grecia en cuya costa las niñas, que aún lo eran, y yo, improvisamos nuestra mejor comedia musical » Mr. Zabala the bar is open now » en honor al excéntrico conserje del hotel de Atenas.
Puede que el mar o todo se vaya al diablo apocalíptico pero antes voy a tener tiempo hoy para tomar esas fabes. Hoy no toca salvar el planeta.

