Me llamaba tanto la atención como ajeno era a la ironía que mostraba el título de la comedia musical que triunfaba en Londres cuando adolescente visitaba esa completa y siempre estimulante ciudad.
Obviamente los British no se han extinguido por lo que se desmiente el título de la comedia y sus panzas guiris invadían, cuanta melancolía al recordarlo, nuestras ciudades del peor turismo.
Pero el sex va más allá de su función reproductiva y en nuestra algo tarada cultura es sinónimo de disfrute de los gozos de la vida .
Lejos quedan las palabras del poeta «..cuan presto se va el placer, que una vez acordado da dolor..» no está de moda la contención en lo referente al intercambio de fluidos corporales y si, su ampliación diversa y floreciente.
Por ignorancia de experiencia, más por desgracia que por virtud, desconozco si el COVID y las mascarillas han reducido o no este impulso social de todos con todos o todas y todos entre todos, atento habría de estar a los vaivenes de las cuentas de Durex o Duracell pues en la ausencia de actividad he olvidado hasta el nombre de esas gomas de prometedoras delicias.
Es la madurez la gran mentira para ponderar con rictus que parezca sabiduría y no aburrimiento; de las virtudes tan olvidadas del recato y la castidad. Haced de oídos sordos a quienes así os hablan, profetas misóginos y corred a yacer de un placer que aunque después de acordado de dolor, porque también lo mismo os pasa cuando al gimnasio vais y encima pagáis por ello.
Recordando a todas las que fueron y las que no fueron en esta mañana ventosa en el destierro de la isla de los vientos.
